Conociendo la Fallopia japonica

Fallopia japonica 14

 

Como indica su nombre común,  bambú japones, esta planta procede de Asia, y se trajo para ser cultivada en jardines con fines ornamentales.

Está considerada como una de las 20 especies más invasoras de España (GEIB 2006) afectando sobre todo a la cornisa cantábrica por su clima húmedo. A nivel internacional la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la ha clasificado como una de las 100 peores especies invasoras del mundo, y países como Reino Unido o los Estados Unidos han legislado para controlar su transporte, así como el traslado y  gestión de tierras contaminadas con restos de la especie, para los que se exige autorizaciones especiales.

Es una planta de rápido crecimiento, con gran capacidad reproductiva. Se propaga por medios asexuales a través de fragmentos de la raíz, tubérculos o tallos (en Europa no genera semillas viables). Las principales vías de expansión de la especie son las corrientes de los ríos  y los trasvases de tierras en obras.

No es exigente en cuanto a calidad del suelo y crece fácilmente en terrenos baldíos y removidos por obras, aunque requiere de entornos húmedos. Se extiende por riberas fluviales, bordes de las carreteras, ferro-vías, glorietas, parques y jardines. Atraviesa el asfalto e, incluso, aparece en las aceras.

Tiene un elevado potencial para modificar el hábitat, llegando a colonizar el terreno por completo impidiendo que se instale cualquier otra especie.

Aparte de los daños ecológicos, también produce daños económicos importantes al reducir la capacidad de desagüe de los ríos y canales y dañar las construcciones y obras públicas.


Recomendaciones

Ante la presencia de la planta conviene tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • No desbrozar la planta, ya que el desbroce por sí solo no resulta efectivo, y se corre el riesgo de dispersar pequeños fragmentos de la planta sobre el terreno ayudando a su dispersión.
  • No  trasladar tierra de zonas afectadas por la planta a otros lugares, ya que este es uno de los principales vectores de dispersión de la especie.
  • La mejor forma de erradicarla es a mano, arrancando la planta de raíz y cribando el terreno de forma cuidadosa para no dejar ningún resto. Todos los restos de planta extraídos deben aislarse en bolsas de plástico bien cerradas. Convendrá replantar los terrenos con vegetación autóctona de forma inmediata o cubrir el terreno con lonas anti-hierbas para impedir su rebrote antes de la resiembra.
  • En cualquier caso, conviene dar alerta de la presencia de la especie a las autoridades competentes. Envíanos un correo a info@gizartenatura.org, o una notificación a través de Facebook y  nosotros nos encargaremos de verificar la información y trasladarla a la autoridad correspondiente.